En Chillán se está implementando el Programa Vivienda Primero, iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social y Familia que entrega soluciones habitacionales definitivas a personas mayores de 50 años con más de cinco años en situación de calle. La Municipalidad de Chillán ejecutará el arriendo de 9 inmuebles, cada uno con al menos dos dormitorios y un baño, destinados a este propósito.
El alcalde Camilo Benavente expresó su emoción al ver el impacto del programa:
“Realmente emociona cuando el Estado se pone detrás de una situación tan compleja como es con personas en situación de calle. Gracias al Ministerio de Desarrollo Social y la Municipalidad, podemos coordinar acciones para que ellos tengan un departamento, algo que nunca imaginaron. Yo creo que es un programa maravilloso, porque en Chillán son 16 personas que están en esta condición, y el Ministerio ha podido articular soluciones con un equipo de funcionarios que tiene un corazón contundente. Felicito al equipo y a este programa que me hace mucho sentido, porque contiene, apoya y entrega dignidad a quienes lo han pasado mal”, indicó el edil.
El seremi Alan Ibáñez destacó la importancia de la iniciativa para la región, destacando que “para el Ministerio de Desarrollo Social y Familia es tremendamente grato ver cómo personas en situación de calle pueden transitar hacia una vida independiente. Este acompañamiento, que incluye psicólogos, trabajadores sociales y el convenio con la Municipalidad de Chillán, permite que sobre todo las personas mayores con una larga trayectoria en calle puedan desenvolverse con normalidad en su vida cotidiana. Es un paso fundamental hacia la integración social y la recuperación de la autonomía”.
Por su parte, los beneficiarios también compartieron sus experiencias.
Luis Olivera, uno de los usuarios, relató que “es algo muy bonito y muy importante, porque nosotros en la situación que nos encontramos no lo esperábamos. Yo ya estaba informado de esto, pero ahora se hizo realidad y estoy muy feliz. Uno ha pasado momentos muy duros en la calle, noches de frío, hambre y soledad. Ahora tener algo seguro, un espacio tranquilo, donde somos solo dos personas, cambia completamente la vida. Es un alivio enorme y una esperanza para el futuro”.
Asimismo, José Alejandro Pérez describió el cambio como un renacer:
“El cambio fue tremendo, mil por ciento diría yo. Estuve en situación de calle, después en un albergue, bajo techo y en cama, pero ahora estar en forma independiente con nuestro departamento es otra cosa. Aquí uno recupera la libertad y la tranquilidad. Pretendo retomar lo que hacía antes de caer en la calle: renovar mi licencia de conductor de locomoción colectiva y buscar un trabajo estable. Con la licencia en mano sé que encontraré trabajo, y eso me permitirá volver a sentirme parte activa de la sociedad”, concluyó.
El programa se inspira en el modelo internacional Housing First, que entrega un lugar seguro desde el primer día sin condicionar la ayuda a procesos previos de rehabilitación. Además, incluye acompañamiento integral en salud, integración comunitaria y autonomía, buscando que las personas superen definitivamente la situación de calle.